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Malformaciones en bebés

Aun a poco de nacer, el bebé puede emitir señales que, correctam interpretadas, nos permiten detectar tempranam posibles trastorno.

Los padres después del nacimiento de su hijo, enfrentan a diario "Bebé en pediatra"situaciones nuevas, algunas de las cuales podrán resolver por sí mismos, mientras que otras motivarán la consulta con ediatra. En estos casos, muchas veces se duda acerca de la necesidad y la oportunidad y pasan horas antes de tomar la decisión de llamar. Sin embargo, existen situaciones en las qsta consulta no debiera demorarse, como es el caso de la aparición de algunos de los llamados signos de alarma en el niño.

  • Cambios bruscos en la coloración de la piel. Todos los recién nacidos presentan alteraciones circulatorias frecus en las manos y los pies, al ser expuestos a una temperatura ambi menor o por la pérdida rápida de calor, como suele ocurrir después de bañarlo y cambiarlo. Las manos y los pies pueden tomar un color rosado-violáceo y aun puede que la piel del bebé se manche (reticulado marmóreo) durante unos minutos.

    Una vez abrigado el niño, estos cambios de color desaparecerán. Si, por el contrario, se lo observa bruscam pálido o azulado (cianótico), sobre todo en la cara y los labios, y este cambio se asocia con una modificación de su actitud habitual, (duerme mucho, respira rápidam) deberá consultarse de inmediato con ediatra de cabecera o la institución más cercana.

    Del mismo modo, debe consultarse ante la aparición paulatina de un color amarillento de la piel y las mucosas, sobre todo si se observa que aumenta rápidam, de un día a otro; se trata posiblem de ictericia.

  • Alteraciones respiratorias. Si se observa ql recién nacido respira con dificultad, más rápidam que lo habitual (a veces un bebé sano respira rápido durante unos segundos, mientras duerme, y luego continúa respirando normalm), que mueve la cabeza o la barbilla a cada respiración, que se queja cuando respira, deberá consultarse de inmediato, pues estos signos indican una patología respiratoria que requiere tratamiento.

    Muchas veces un bebé recién nacido se resfría, su nariz se obstruye, respira ruidosam y se fastidia durante el amamantamiento: estos signos no deben alarmar, pero, de todos modos, el bebé debe ser visto por su pediatra, para confirmarlo.

  • Vómitos abundantes y frecus. Todos los bebés regurgitan, es decir que desde su estómago se produce el reflujo hacia la boca, de una parte del alimento que ha ingerido. La regurgitación es escasa en algunos niños y muy abundantes en otros. De todas maneras, a los pocos días de vida, los papás ya conocen el estilo de su bebé. Ante cualquier modificación de este estilo de regurgitación (más abundante, más frecu, precedida de náuseas) se deberá consultar sin demora.

    Los vómitos de un bebé recién nacido indican una alteración de su aparato digestivo, que puede ser infecciosa, tóxica o mecánica (por ejemplo, una obstrucción a nivel del estómago o de la porción superior del intestino) y debe controlarse al niño con frecuencia hasta que se haya resuelto, pues existe eligro de deshidratación por falta de incorporación de líquidos al organismo.

  • Deposiciones líquidas y frecus. Durante los primeros 2 días de vida los bebés recién nacidos presentan las llamadas deposiciones meconiales, constituidas por los residuos intestinales del niño intraútero. Son oscuras, brillantes, de color verde petróleo. A partir del 3° o 4° día de vida se inician las deposiciones de pecho, de color amarillo oro, grumosas, explosivas, con halo líquido, muy frecus (por lo general, se producen durante las mamadas o inmediatam después). Alrededor del 6° o 7° día de vida los bebés sueleesentar las llamadas deposiciones de transición, durante 1 o 2 días: son más verdosas, líquidas, no malolis, en número habitual para el niño (5 o 6 deposiciones diarias). s deposiciones se producen por una elevada oferta de alimento a un intestino que aún no completado su maduración; se normalizan al cabo de 1 o 2 días. Si se tienen dudas acerca de si las deposiciones son de transición o no, o si éstas se presentan después de la primera semana de vida, se deberá consultar con ediatra.

    Ante la diarrea del recién nacido (deposiciones más líquidas, más frecus, de olor desacostumbrado) debe consultarse de inmediato pues, si ésta es importante, en pocas horas puede ser causa de deshidratación, aunque no esté asociada con vómitos. Generalm, su causa es infecciosa, aunque puede ser tóxica, secundaria al uso indebido de laxantes por la madre. Cuando a la diarrea se asocian vómitos, distensión del abdomen o fiebre, la situación puede ser de gravedad.

  • Trastornos en la regulación de la temperatura. En el transcurso de uoceso infeccioso, los niños mayores y los adultos puedeesentar fiebre. La capacidad de termorregulación de los bebés recién nacidos que cursan una infección viral o bacteriana, puede verse alterada. El bebé puede afiebrarse (su temperatura axilar aumenta por encima de los 37°C) o enfriarse (su temperatura axilar desciende por debajo de los 36°C).

    Tal vez los padres con alguna experiencia puedan detectar la con más facilidad ql enfriamiento. puede expresarse como somnolencia, rechazo del alimento y las extremidades y el cuerpo, fríos. Ante ambas situaciones debe consultarse de inmediato, pues pueden estar condicionadas por una gran variedad de entidades clínicas.

  • Rechazo del alimento, succión débil. Durante los primeros días de vida los bebés suelen ser irregulares en sus horarios de . Son habituales las mamadas frecus, cada 2 horas o 2 horas y media, seguidas de una pausa de 4 o 5 horas, en cualquier momento del día. Luego de la segunda semana, el niño incorpora intervalos más regulares y la pausa comienza a ser, con frecuencia, nocturna, de 4 o 5 horas.

    Cuando un bebé no manifiesta deseos de alimentarse, durante varias horas, se lo debe despertar y se debe intentar ponerlo al pecho. Si no responde adecuadam, no succiona o succiona débilm, deberá ser examinado por su pediatra.

  • Lesiones de la piel. Durante la primera o segunda semana de vida puedeesentarse infecciones en la piel del bebé, más frecum qn otras edades. Se deberá prestar especial atención a los signos de onfalitis (infección del cordón umbilical); estos son: fetidez, secreción purulenta y enrojecimiento de la piel del abdomen. infección requiere consulta y tratamientos inmediatos.

    Pueden observarse infecciones de la piel, en forma de pústulas (pequeños “granitos” de pus) o de vesículas (pequeñas ampollas), en cualquier localización, cuya diseminación debe evitarse con tratamiento oportuno. Son frecus las conjuntivitis purulentas, de severidad variable pero todas motivos de consulta.

Los padres deberán observar especialm cualquier cambio en la actitud habitual de su bebé: sueño excesivo, llanto débil, flaccidez muscular (niño “flojo”), llanto intenso (de dolor) cuando se lo mueve, etcétera. Todos ellos pueden ser indicadores tempranos de algún trastorno, pero sin duda son un buen motivo para ql niño sea visto por uofesional.

Fu: Dra. Alicia Benítez | Soy mamá – Guía práctica de pediatría

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Un comentario

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